En el campeonato mundial de fútbol celebrado en 1986 en México, Bora Milutinovic se destacó como entrenador de la selección mexicana. Durante ese torneo, Milutinovic no solo dejó una huella en la historia del fútbol mexicano, sino que también fue objeto de un interesante debate sobre su compensación. Se estima que el pago que recibió, en relación con su papel como director técnico, se consideraba sustancial, dado el alto nivel de presión y expectativa en torno al equipo. Aunque las cifras exactas pueden variar y ser objeto de especulaciones, algunos reportes sugieren que su salario fue acorde con los estándares de la época para entrenadores de renombre internacional. En aquellos días, el fútbol era menos comercializado que hoy, pero la figura de un entrenador como Milutinovic era central para el éxito del equipo. La importancia de su liderazgo y estrategias en el campo de juego contribuyó a que la selección mexicana alcanzara los cuartos de final, lo que generó una gran euforia entre los aficionados. Este desempeño no solo consolidó su reputación, sino que también dejó una marca indeleble en el fútbol mundial, convirtiendo a Milutinovic en una figura icónica de la historia del deporte en México.
Por Mediotiempo
6 Jan, 2026





