Tijuana.- La promesa de un padre, surgida del dolor, se materializa en una capilla que no solo honra la memoria de Erick Carrillo, un joven desaparecido durante más de cinco años, sino que también se ha transformado en un refugio para aquellas madres y padres que enfrentan la angustia de tener un hijo perdido.
Localizada junto a la vía rápida en la zona del arroyo Alamar, la capilla se erige en el mismo lugar donde se encontraron los restos de Erick. Su padre, Don Eddy Carrillo, emprendió el camino de construcción para cumplir una segunda promesa: crear un espacio inquebrantable que acompañara a otras familias en su lucha por la verdad.
Durante más de cinco años, Don Eddy buscó incansablemente a su hijo, quien desapareció el primero de junio de 2019. Esta búsqueda no concluyó con el hallazgo de Erick, sino que dio origen a un movimiento de solidaridad colectiva.
“Le hago otra promesa a Erick, que le iba a hacer su capilla, aquí en el mismo lugar, para que nadie se la destruyera”, expresó Eddie Carrillo en la inauguración del espacio.
La capilla, aunque sencilla, es profundamente simbólica. Representa el duelo transformado en acción y la fe como un acto de resistencia ante la ausencia.
Este lugar no está dedicado únicamente a Erick. Ha evolucionado en un punto de encuentro para familias que enfrentan una reciente desaparición. María Josefina Domínguez, por ejemplo, llegó en busca de su hijo, Bernardo, quien desapareció el pasado domingo.
“Hemos mirado por la televisión que aquí ayudan a buscarlos; nosotros solos no podemos, necesitamos que nos apoyen, por favor”, dijo María Josefina, reflejando la desesperación compartida por miles de familias en el país.
La capilla, más allá de ser un memorial, actúa como un espacio de acompañamiento y orientación para aquellos que no saben cómo iniciar la búsqueda de sus seres queridos.
En medio de la búsqueda de su hijo, Don Eddy fundó el colectivo Todos Somos Erick Carrillo, una organización que ha aportado a la localización de más de mil 800 personas desaparecidas en Baja California.
“Acabamos de localizar dos en Tecate hace dos días, ya hemos llegado a mil 801 localizados, 475 de ellos con vida y mil 376 sin vida, lamentablemente”, comentó Eddie Carrillo.
Estas cifras demuestran el esfuerzo colectivo, pero también el profundo sufrimiento que enfrentan muchas familias.
Hoy, Don Eddy cede la dirección del colectivo a otra buscadora, Andrea Villanueva, quien también tiene desaparecidos en su familia y asume la responsabilidad de continuar este importante trabajo.
“Para mí es algo muy fuerte, pero es muy emotivo; no he encontrado a mis familiares, pero vamos a traer un poco de paz a otras personas porque encontramos a alguien más”, indicó Andrea.
A Don Eddy le queda la tarea pendiente de encontrar a quienes fueron responsables de la desaparición y muerte de su hijo. Entretanto, la capilla permanece como un testimonio de que, incluso en el más profundo dolor, puede surgir un espacio de consuelo, solidaridad y esperanza para los desaparecidos y sus familias.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Claudia Orozco
22 Dec, 2025





